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César Martín Bueno
En Plasencia, la enfermedad se detectó en la primavera de 1989 y concretamente en el Valle del Jerte, es en 1990 cuando se detectan varios árboles infectados en Navaconcejo, realizándose algunos tratamientos contra la enfermedad en dicho pueblo. Esta enfermedad se propaga de diferentes formas, y así, las esporas del hongo se propagan mediante el aire, la lluvia, el transporte de maderas afectadas, pero sobre todo es por tres especies de escarabajos barrenadores de la madera del olmo por donde se transmite. Los síntomas más comunes que detectan la enfermedad son el amarillamiento del follaje en algunas ramas y, en otros casos, la decoloración repentina del follaje, como si estuvieran chamuscados por el fuego. Sobre dicha enfermedad no se conoce hasta el momento ningún tratamiento eficaz, pero sí formas de atajar la infección medios culturales, sanitarios y de carácter preventivo. Así en este olmo e concreto y debido al avanzado estado en que se encuentre desarrollada la enfermedad, son pocas las medidas que se pueden tomar para salvar su vida. Por otra parte, existe un núcleo de esta misma especie arbórea en el lugar llamado "La Colonia", a escasa distancia de Piornal. Son unos 20 árboles que en gran parte forman la base del arbolado de área de ajardinamiento del recinto. Por ello se sugiere que se tomaran las medidas oportunas con el fin de salvar y poder conservar el valor ornamental que dichos árboles representan para este lugar. Por ello se ha propuesto al Ayuntamiento de Piornal la realización de ciertas medidas, con el fin de alargar la vida de este árbol emblemático en dicha localidad, así como la manera de intentar salvar los que aún están totalmente sanos, situados en "La Colonia".
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