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J. José Escudero. Chispas
Una vez acabadas las Alboras, Jarramplas, los mayordomos y acompañantes se dirigen en ronda a las casas que previamente les han comunicado para que pasen a por alguna vianda para las migas: chorizo, dulces... En ellas, los que van son agasajados con una copita de aguardiente o vino acompañado por dulces.
Yo llegué sobre las diez y media, estaban vistiendo a Candi en casa de Puerto que me obsequió un café caliente que me vino muy bien para despertar los sentidos que aún tenía dormidos. Tomado el café, decidimos que era mejor llevar el antiguo y viejo tambor, la máscara de salida y la otra coraza a la iglesia, para que estuvieran preparadas. Seba -mayordomo 1995 y gran estudioso de esta fiesta-, Óscar -mayordomo 2001- y un servidor, decimos llevarlas a la iglesia, para ayudar a los mayordomos.
Acabada la Santa Misa, Candi desde la tribuna empieza a tocar el tamboril, parando para que las mozas empiecen a cantar la rosca a San Sebastián. Al final de cada estrofa, Candi toca el tamboril con el son de la Rosca. Sólo se unen tamboril y mozas en la última estrofa, cuando ya la gente empieza a gritar, a vitorear al Santo, a Jarramplas y al pueblo de Piornal. Algunos empiezan a salir de la iglesia para coger sitio para tirar a Jarramplas, es cuando se llama al son de guerra: " a la guerra a la guerra, al arma al arma...".
Una vez en la puerta espera un momento, habla con la gente que esta a su alrededor, ve lo que hay fuera pero no pierde la sonrisa, aunque por dentro vaya el temor. Le ponen el tamboril y una vez preparado dice a los mayordomos para que le coloquen la mascara: "Venga, cuando queráis"
Por fin sale, lo hace deprisa para romper con la gente, pero hay unos nabos delante de la puerta que le hacen caerse al suelo mientras le viene una lluvia de nabos. Es ayudado a levantarse y, una vez de pie, se dirige hacia una de las columnas donde se apoya. Después sigue hacia la cruz donde juega un poco al escondite para acto seguido subir a la torre donde recibe otra fuerte descarga de nabos. Con gesto desafiante incita al agente que le tiren. Para bajar es ayudado y se le tensa las cintas de sujeción de la máscara, mientras se le limpian los ojos de la máscara y los mayordomos le dan ánimos y le dicen que lo está haciendo muy bien.
Baja de la torre y se dirige de nuevo a la cañera y hacia la fuente para apoyarse de nuevo en ella. Da la vuelta por debajo de la fuente, sube la escalinata, se pone de rodillas y vuelve apoyarse en la fuente, sale un poco y pide que paren para que le quiten la máscara para respirar. Se la quitan, su cara está colorada por los nabos, pero se ve que está bien, la gente le aplaude. Es limpiado por los mayordomos y le vuelven a dar ánimos, descansa un poco y de vuelta a ponerse la máscara.
Se dirige hacia la puerta de la iglesia para volver hacia la cruz, se sube a ella. Durante todo este recorrido, la gente no para de tirar. Luego se dirige para dar la vuelta a la torre saliendo por la calle de atrás, dirigiéndose por el callejón de atrás de la iglesia, donde le vuelven a quitar la mascara para limpiarle los ojos, en uno de ellos tiene metido algún cacho de nabo. Una vez limpiado bromea con los que están a su alrededor, diciendo: "si yo estoy como una rosa, lo que pasa es que duelen -refiriéndose a los nabos-".
Al salir de la comida fuimos a casa de Oxo, allí se volvió a preparar para la última batalla. El ambiente estaba un poco humorístico ya que "JO", contó algunos de sus chistes para descargar los nervios de los presentes.
Una vez preparado se fue con destino hacia la iglesia, al llegar se quitó la máscara y entró en el recinto. Una vez allí se empezó a tocar el tamboril y a cantar las Alborás, mientras el pueblo se acercaba a besar al santo que estaba en medio de la iglesia y le echaban la limosna que cada uno creía oportuno. Acabado de besar al Santo esta vez Santi Iglesias se dispuso a hacer la subasta de subir el Santo al trono, donde permanecerá todo el año.
Terminada esta ceremonia Candi volvió a prepararse para volver a salir. Lo hizo tirando para arriba, tropezando esta vez con el escalón y cayéndose. Se levanto y una vez que los mayordomo le colocaron algo se arrimó a la pared donde la lluvia de nabos no paró. Se despegó de la pared para continuar y subir a la puerta de la torre donde aguantó de nuevo la lluvia de nabos y escucho unos aplausos. Le ayudaron a bajar y le quitaron la mascara, le limpiaron, descansó un poco y otra vez a la carga dirigiéndose hacía la cruz donde echó una carrera para abrirse paso y sentarse en la fuente.
Los mayordomos y la gente querían que terminara allí. Pero él quería seguir así que se enfadó y dijo que le pusieran otra vez la máscara, con el consiguiente peligro para los coches estaban allí. Aguantó, se puso de rodillas un rato mientras se veía que los nabos daban en los coches, por fortuna no hubo ninguna luna rota. Se dirigió hacia la carretera donde le quitaron la máscara, allí le levantaron, recibió un fuerte aplauso y fue vitoreado por todo los asistentes.
Cuando le bajaron a suelo se dirigió hacia casa de Luis Noel (Jarramplas 2003), allí Candi acabó su 'mandato' y cumplió con su manda, entregándole el traje, tamboril y máscara a Luis Noel y a Dani que el próximo año serán los encargado de encarnar a Jarramplas. Aunque Jarramplas 2002 ha acabado, para los piornalegos seguirá vivo, ya que se contaran lo que Candi hizo y las anécdotas que ocurrieron durante el desarrollo de la fiesta, porque Jarramplas va en el corazón de cada piornalego durante todo el año.
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