Las canciones con dedicación a temas religiosos eran de las pocas permisibles en el periodo cuaresmal, caracterizado por la austeridad, el recogimiento y la privación de actos banales.
Sólo algunas canciones de ronda como los Sacramentos y Mandamientos de amor o el Padre Nuestro, eran permitidas por sus continuas alusiones a elementos religiosos aunque en realidad se tratasen de canciones de contenido profano.
Hemos recogido en Piornal tres canciones de esta época. El Arado de la Pasión, que une la religiosidad característica de la Cuaresma a los trabajos de campo; la Baraja de naipes, que pretende moralizar los juegos de mesa y las Doce palabritas, canto de finalidad pedagógica y catequista, que antaño llegó a formar una escena escolar en la cual un druida instruye a un niño en el simbolismo de los números1.
Aunque estos cantos en algunas zonas han perdido su música, limitándose sus interpretaciones a la recitación, en Piornal aún conservan un componente musical.
1. Oscar Fleisher: "Sammelbande der internationalischenMusik".
Canciones de Cuaresma
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