Tres son la tonadas asociadas a la fiesta de Jarramplas, dos de ellas fijas: la Rosca a San Sebastián y las Alborás y la tercera variable de año en año; se trata de la ronda del día 20 al mediodía, la cual ya mencionamos en el apartado de canciones de ronda.
Las Alborás es una canción que se canta en varios momentos de la fiesta: al vestir al Santo, en la iglesia, en la tarde del 19 de enero, en la noche del 19 al 20, después de dar las doce, en la procesión previa a la Misa Mayor y al subir el Santo al trono, ya por la tarde.
Es una tonada de forma estrófica cantada por todo el pueblo, dando las entradas a cada copla, un grupo de mozas encargadas de este menester.
El único acompañamiento es de un tamboril que toca Jarramplas, generalmente con un ritmo independiente del que lleva el canto.
Las letras en su mayoría hacen referencia a San Sebastián, coincidiendo estas con las de la Rosca, aunque algunas de ellas hablan de Jarramplas o de Piornal.
En la interpretación de estas letras no se sigue un orden fijo, quedando a expensas del que quieran seguir las cantoras que inician el canto, excepto la última estrofa, a modo de copla de despedida en una canción de ronda, que toma la música de la Rosca y finaliza las Alborás.
Algunos años hemos asistido a la integración de nuevas coplas, inventadas, algunas de las cuales no han permanecido en el repertorio, haciéndose otras con un lugar en este.
La Rosca a San Sebastián, como toda rosca, es una ofrenda al Santo. En ella se canta su vida, sus obras y su muerte, además de hacerle peticiones para todas las gentes del pueblo.
Sólo se canta al finalizar la Misa Mayor del día 20 de enero.
Cada año los mayordomos eligen un grupo de mozas, según qué épocas, de más o menos edad.
Entre estrofa y estrofa suena el tamboril, permaneciendo en silencio mientras cantas las mozas.
Además de la mayor parte de las letras, dos elementos hacen coincidir la Rosca y las Alborás:
La última estrofa, en la que las Alborás copian música de la Rosca y en la que esta última como la primera permite al tamboril acompañar el canto.
La participación del niño que repite, niño que cuando las mozas finalizan la copla, repite el último verso en un tono agudo típico y con ritmo sincopado, dando paso a la repetición de los dos últimos versos:
Canciones de Jarramplas
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